Seguramente el lector habrá escuchado alguna vez la palabra “cuántico/a”, normalmente acompañada de un sustantivo como “física”, “mecánica”, incluso “medicina”, “terapia” o “sanación. Con el fin de aclarar estos términos escribo esta primera entrada oficial en el blog.
Bien, procedamos a definir esta palabra tan rara que muchos han oído pero pocos saben explicar. La física cuántica (o mecánica cuántica) es la rama que estudia los átomos y las partículas subatómicas. Las leyes que gobiernan dichas partículas son distintas a las de la física clásica, y hasta el día de hoy no ha habido manera de relacionar exitosamente ambos fenómenos. Ahora viene cuando se enreda la cosa. Resulta que a niveles subatómicos suceden hechos que contradicen la lógica y el sentido común, por ejemplo:

-Superposición cuántica. Un objeto (supongamos un electrón) existe en TODOS los estados posibles mientras no interaccionemos con él. Es decir, si tenemos un electrón en una caja cerrada que se mueve a una alta velocidad y queremos saber dónde está, lo más que podemos acercarnos es a una probabilidad. Mientras la caja permanezca cerrada, el electrón estará en todos los sitios a la vez, en algunos es más probable que esté que en otros.

-Entrelazamiento cuántico. Esta cualidad nos dice que varias partículas vinculadas y separadas por distancias kilométricas pueden “comunicarse” al instante, superando así la barrera de la velocidad de la luz.

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-Principio de incertidumbre de Heisenberg. Éste es quizás uno de los más difíciles de entender. Supongamos que queremos saber la velocidad y la posición de un electrón, nos dice este principio que saber ambas con exactitud es imposible. Cuanta más precisión apliquemos en saber una de ellas, más difícil será saber la otra con exactitud. Esto se debe a que es imposible no interactuar con la partícula al realizar las mediciones. De modo que intentando medir un parámetro, inevitablemente estás alterando el otro.

Resultado de imagen de principio de incertidumbre

Después de esta retahíla, se puede concluir por qué la física cuántica es bastante liosa y difícil de entender. A razón de esta complejidad, ciertas personas han “descubierto” una manera de hacer dinero con palabrería pseudocientífica. Dicho sea de paso, haciendo dinero engañando a incautos. A mí, personalmente, el primer nombre que me viene a la cabeza por ser de los charlatanes más famosos es el hindú Deepak Chopra, que lleva décadas dando charlas y conferencias, escribiendo libros y dando entrevistas, sin saber (dicho por él mismo) lo que es la física cuántica. Es el promotor de la “curación cuántica” que no es ni más ni menos que curarse con el poder de la mente. ¿Tienes un tumor? Solamente piensa en que va a desaparecer y desaparecerá, como hizo David Copperfield con la Estatua de La Libertad. Otras personas han interpretado por sí mismos que la física cuántica demuestra la existencia del alma, del más allá, de los espíritus, etc. Según el portal http://medicinacuantica.cl/ todo en el universo está relacionado a una red energética vibratoria a través de paquetes de energía denominadas quantas y que actúan en una resonancia llamada coherencia.”. Justamente lo que no tiene esa oración es coherencia. Pero vemos el uso del vocabulario que podría ser perfectamente científico para quien no esté prevenido. Por otro lado, nos podemos encontrar tanto pseudoterapias como el reiki o la acupuntura que añadiendo “cuántico/a” nos queda una estafa muy chula. Reiki cuántico, Terapia de Biocuántica Energética o acupuntura cuántica, que muy graciosa:

acupuntura-cuantica

Energía plásmica, di que sí.

 

Todas estas ideas tienen en común una cosa (varias de hecho, pero nos interesa ahora una), la mala interpretación deliberada de los postulados cuánticos con el objetivo de sacar dinero a los incautos ya sea a través de cursos, conferencias, libros o terapias. ¿Cómo saber entonces quién intenta engañare con palabrería científica? Fácil, la física cuántica no es aplicable a lo que vemos a diario, a nuestros pensamientos, deseos, a nuestro propio cuerpo, a nuestra salud. Así que si alguien te dice que con cualquier cachivache cuántico puedes encontrar a tu alma gemela, curarte X o ganar la lotería, te están timando.